Kit de cóctel

Descubra nuestra colección de kits de cócteles, un atrevido estuche que realza sus degustaciones con estilo y originalidad.

Omitir para ir a lista de resultados
2 artículos
Columna de cuadrícula
Columna de cuadrícula

Filtro

Kits de coctelería: todo para iniciarse en la mixología

Un buen Mojito o un Negroni bien equilibrado empiezan por las herramientas adecuadas. Nuestros kits de coctelería incluyen lo esencial para iniciarse o perfeccionar las técnicas: coctelera, medidor, coladores, cuchara de bar y, según el modelo, pinzas para hielo, vertedores y pajitas. Cinco acabados disponibles, desde el kit básico hasta el más completo.

Contenido de un kit

Nuestros kits estándar (Doré, Oro Rosa, Plata, Negro) incluyen de 9 a 10 accesorios: mazo, medidor, pinzas para hielo, coladores de malla y clásico, cuchara, vertedores, pajitas, sacacorchos y folleto de recetas. El kit Premium va más allá con 13 accesorios, incluyendo una coctelera de 710 ml, y un soporte expositor de bambú que se coloca en la barra en lugar de quedarse en un cajón.

Un regalo que se elige según el estilo

Doré, Oro Rosa, Plata, Negro mate, Plata sobre bambú: cada acabado se adapta a un interior diferente. Combina tu kit con nuestras copas de cóctel para tener un bar en casa completo, un buen regalo para un cumpleaños o una inauguración.

Preguntas frecuentes sobre los kits de coctelería

¿Cómo usar la coctelera por primera vez?
Llénala de hielo hasta dos tercios, añade tus ingredientes, cierra bien y agita de 10 a 15 segundos. Cuela con el colador incluido y vierte en la copa. Enjuaga con agua limpia después de cada uso.
¿Qué acabado elegir para un regalo?
El negro mate combina con casi todos los interiores. El dorado y el oro rosa tienen un toque más elegante. La plata es sobria y contemporánea. En caso de duda, el negro mate o la plata son las opciones más seguras.
¿Cómo dosificar un cóctel sin experiencia?
El medidor (jigger) incluido en cada kit permite medir con precisión las cantidades, generalmente 15 y 30 ml en cada lado. Es el mejor punto de partida para reproducir una receta sin sorpresas desagradables.